Polar Adventures
relojes polar

Mejores relojes Polar del 2019

Los relojes deportivos actuales son el resultado de la evolución de lo que empezó como aparatos portátiles para medir la frecuencia cardíaca. Pulsómetros de toda la vida, vaya.

Actualmente, este tipo de dispositivos son indispensables para monitorizar entrenamientos de nivel avanzado en una gran cantidad de disciplinas. Sin embargo, ocurre que la variedad en la oferta de estos relojes se ha hecho enorme, y no es difícil verte perdido a la hora de elegir uno…

Nuestra selección de los mejores relojes Polar

Para echar una mano con esto, esta vez he elegido los que a mi parecer son los mejores relojes Polar de 2019. Esta marca finlandesa fue, de hecho, la primera en tener su propio monitor de pulso inalámbrico en todo el mundo, y parece que siguen haciendo muy bien su trabajo.

Polar m430

El m430 es un modelo avanzado del anterior m400. Fue lanzado en 2017 y pese al paso del tiempo, sigue siendo una de las mejores alternativas dentro de la gama económica para hacerte con un buen reloj deportivo.

Sus principales novedades con respecto al anterior modelo son la incorporación de sensor óptico de frecuencia cardíaca, alertas por vibración, que haciendo actividad física tienden a ser bastante más útiles que las sonoras, y un sistema de carga con conexión de pines metálicos, que antes era microUSB. Si hablamos de su autonomía, con el GPS y el pulsómetro activado su vida es de unas 8 horas, suficientes para sesiones comunes de casi cualquier actividad, excepto quizás las carreras de ultraresistencia o las sesiones más largas de ciclismo.

Como la mayoría de estos dispositivos, el m430 ofrece la posibilidad de tener hasta 20 perfiles deportivos distintos, con pantallas configurables desde la web o la app Polar Flow. La pantalla es bastante normalita, de 23×24 mm, a dos colores y de una resolución justita, que está pensada para ser más útil que bonita.

Otra de sus nuevas características mejor recibidas en la función ZonePointer, que permite bloquear o desbloquear una zona determinada de frecuencia cardíaca, y el propio reloj te muestra el gráfico y avisa mediante alertas cada vez que abandonas la zona. Lo bueno de la función es que independiente de todas las demás, y puedes usarla en combinación con cualquier otro plan de actividad que tengas activo.

PROS

Tiene un precio muy ajustado, y aunque es un modelo sin florituras, ofrece todo lo necesario para monitorear entrenamientos y sesiones de actividad sin perderte nada importante.

El pulsómetro óptico funciona muy bien para un reloj de esta gama, tardando sólo unos pocos segundos en detectar los picos de intensidad al inicio de la sesión.

Las alertas por vibración son algo que a mí siempre me gusta. Te evitan tener que estar demasiado pendiente de la pantalla o atento al sonido.

CONTRAS

La pantalla es lo menos llamativo del modelo.

Dos colores, resolución de 128×128 px y un diseño muy sencillo.

Es clara de leer y no da problemas, pero las hay mucho mejores.

Polar m600

El m600 destaca por ser el primer modelo con Android Wear de la marca finlandesa. Por si a alguno no le suena de lo que hablo, Android Wear es el sistema operativo de Google para dispositivos portátiles como este, y permite acceder a todo el abanico de funcionalidades y apps que habitualmente están fuera del alcance de un reloj pulsómetro. Responder a un mensaje o un correo dictando por voz sin detener tu sesión de entrenamiento es perfectamente posible gracias al Android Wear.

Y aunque ya había muchos smartwatch que incluyen este sistema operativo, el M600 fue el primero hecho por una marca especializada en el deporte como es Polar. Así, este modelo aúna las funcionalidades de un pulsómetro GPS con acceso a la plataforma Polar Flow, con las funciones de los relojes inteligentes de uso general.

La pantalla es táctil y a color, de 240×240 px de resolución, y está protegida con Corning Gorilla Glass 3. Pese a sus dimensiones de 45x36x13 mm, el M600 solo pesa 63 gramos, con lo que es bastante ligero, algo que siempre se agradece.

Su sensor óptico de frecuencia cardíaca es de 6 luces LED, el doble que la mayoría. El sistema de navegación permite el uso tanto de GPS como de GLONASS, y el dispositivo es sumergible hasta 10 metros de profundidad, suficiente para la práctica de natación. Y respecto a la autonomía, se mantiene en la media de los relojes deportivos: su batería dura algo más de 8 horas con la navegación y los sensores a máximo rendimiento. En modo reloj inteligente, su vida sin carga depende de si está vinculado a un dispositivo Android o iPhone, siendo de dos días y uno respectivamente.

PROS

La inclusión del Android Wear es la característica más destacable de este dispositivo y lo que lo hace especial, al ser el primer reloj pulsómetro con GPS en incorporar el gran abanico de funcionalidades del sistema operativo de Google.

Cuenta con 4GB de memoria para el almacenamiento de música o aplicaciones de la Google Play Store.

El monitor óptico de frecuencia cardíaca es de bastante calidad, con resultados especialmente buenos en carrera.

CONTRAS

Su diseño es perfecto para un reloj deportivo, pero puede resultar un tanto informal en determinados ambientes si quieres usarlo como reloj inteligente común. Tampoco se puede tener todo.

Polar v650

Lo primero que hay que decir del v650 es que no se trata de un reloj deportivo sino de un ciclocomputador. Es decir, que se trata de un dispositivo destinado a cumplir con funcionalidades parecidas a las de un reloj deportivo, pero de mayor tamaño y destinado específicamente para instalarse en bicicletas.

Dicho esto, estamos ante un ciclocomputador muy popular y de precio bastante económico. La pantalla, de 2,8 pulgadas y de buena definición y contraste, es táctil y no da problemas para manejarla aunque lleves los guantes de ciclismo puestos. La pantalla incorpora también un pequeño LED que se enciende cuando el entorno es oscuro, para facilitar la lectura de la misma.

Si hablamos de autonomía, la firma nos dice que la duración de la batería está en torno a las 10 horas con todos los sistemas activados. Teniendo en cuenta que las salidas de ciclismo tienden a ser bastante prolongadas, es de esperar que un dispositivo especializado ofrezca mayor duración de batería que los relojes deportivos.

El Polar v650 es compatible con Strava y Open Street Maps, y puede sincronizarse con una gran cantidad de sensores adicionales como potenciómetros, sensores de velocidad o bandas de frecuencia cardíaca.

En conclusión, se trata de un dispositivo económico que ofrece una gran cantidad de ventajas para los ciclistas. Aunque su principal pega, si es que puede llamársele así, es que evidentemente, se trata de una herramienta de uso exclusivo en bicicleta.

PROS

Navegación con Open Street Maps y compatibilidad con Strava y todas sus posibilidades, al tratarse de una de las plataformas más usadas por ciclistas.

Su relación calidad-precio sale muy bien parada. Si solo quieres entrenar sobre ruedas, es una muy buena alternativa a un reloj deportivo.

Pantalla de gran tamaño y visibilidad, muy cómoda de leer y manipular.

CONTRAS

No dispone de conectividad ANT+ ni de notificaciones inteligentes. Estas últimas se echan especialmente en falta por comodidad, sobre todo si estás acostumbrado a ellas.

Polar V800

El Polar V800 era el reloj deportivo tope de gama de la marca hasta la reciente salida del Polar Vantage V. Se trata del que era el dispositivo más avanzado y de mayores prestaciones en su fecha de salida, y aún ahora, cinco años después, sigue siendo un reloj de gama alta y muy competente.

La marca Polar lo anuncia como un reloj multideporte, apto para la práctica de todo tipo de disciplinas y al que los triatletas podrán sacarle el máximo partido. Estamos, por tanto, ante un asistente de entrenamiento preparado para acompañarnos tanto en carrera, como en actividades de ciclismo y natación.

La caja está fabricada en aluminio y acero inoxidable y la pantalla, de 128×128 px, está protegida por cristal Gorilla Glass. La navegación y manejo del reloj se hace con sus 5 botones, ya que la pantalla no es táctil. Es un reloj bastante ligero, de 79 gramos de peso, que se puede sumergir hasta los 30 metros de profundidad.

El Polar V800 cuenta con GPS integrado, así como con gran cantidad de configuraciones y funciones deportivas propias de los modelos de la marca. Además, es compatible con Strava, y tiene función de seguimiento tanto de la actividad como de las pautas de sueño, para poder optimizar tus fases de descanso y recuperación.

El reloj no incluye banda de frecuencia cardíaca en todos sus paquetes, por lo que si no tienes una, vale la pena buscar uno que la traiga si piensas usarlo con sus funciones de pulsómetro. En lo que respecta al ciclismo, el modelo es compatible con potenciómetros, que siempre se agradece.

Ya para terminar hablemos de su autonomía. El V800 destaca en este aspecto y para bien, ya que ofrece una autonomía de hasta 13 horas con el GPS funcionando al máximo, bastante por encima de la de la mayoría de relojes deportivos. En modos de GPS más económicos con el gasto de energía, la autonomía puede llegar a estirarse hasta las 50 horas o más en modo deportivo.

PROS

Es un reloj multideporte, lo que significa que puedes preparar sesiones que impliquen segmentos de carrera, natación o bicicleta y pasar de unos a otros sin tener que cambiar el perfil.

Incluye altímetro barométrico, algo que es muy raro de encontrar en gamas inferiores.

CONTRAS

No dispone de sensor óptico de frecuencia cardíaca, por lo que obliga a usar una banda o sensor externo.

Polar Vantage M

El Polar Vantage M forma, junto al Polar Vantage V, los últimos lanzamientos de la firma finlandesa. El Polar Vantage M viene a ser el sucesor del Polar m430, por lo que se trata de un reloj deportivo de gama media pero que incorpora una buena cantidad de novedades.

El más evidente y el primero que se ve es el hecho de que la caja cuadrada ha quedado atrás a favor de una nueva caja redonda, de aspecto más elegante y maduro. Esta nueva caja equipa una pantalla completamente a color a diferencia de en el Polar m430. El conjunto pesa solo 45 gramos: muy muy ligero.

Otra de las novedades estrella es el pulsómetro Polar Precision Prime, con nada menos que LEDs y que tiene capacidad de funcionamiento bajo el agua. En la navegación, podemos recurrir tanto al sistema GPS como al GLONASS, y en las actualizaciones que se han aplicado desde su salida, se ha incorporado al modelo compatibilidad con Strava.

Sin embargo, todas estas novedades, que no son pocas ni pequeñas, palidecen cuando vamos a la enorme mejora que se ha dado a la autonomía del dispositivo: hasta 30 horas con el GPS en modo de máxima exactitud. Es más del triple de autonomía de la que entregaba el anterior m430, y que además de proporcionar una comodidad evidente, abre la puerta a su uso para corredores de trail y de ultraresistencia, o para ciclistas de largo recorrido.

El Vantage M es compatible también con potenciómetros de bicicleta, e incorpora una gran cantidad de funciones de monitor deportivo, con una interfaz de usuario que ha sido simplificada para hacer lo más sencillo posible el colocártelo y arrancar a sudar. Esto puede ser especialmente cómodo para los menos acostumbrados a la tecnología o los que aún no habéis tenido nunca un reloj deportivo.

En conclusión, este es un modelo muy completo y apto para casi todo tipo de deportistas, que además incorpora novedades para facilitar su uso y que no te calientes la cabeza dando más vueltas de la cuenta por sus menús.

PROS

Autonomía sobresaliente. No se puede pasar por alto la enorme mejora a la autonomía que la marca ha dado a este modelo, más de tres veces superior a la del m430.

Reloj multideporte. Igual que el Polar V800, este modelo permite a los aficionados al triatlón llevar a cabo sus entrenamientos y competiciones sin tener que cambiar en ningún momento sus perfiles ni dejar de grabar datos.

CONTRAS

No cuenta con funciones de navegación en las que importar tus propias rutas.

Se echan en falta algunas funciones propias de otros smartwatch modernos como el pago por NFC, aunque por otro lado este es principalmente un reloj deportivo pese a su aspecto más neutro.

 

Guía de compra de los mejores relojes Polar 2019

Lo malo de contar con un abanico tan grande de modelos de distintas gamas y prestaciones es que ponerse a elegir uno puede ser un auténtico calvario si no lo tienes muy claro o eres un novato con estos dispositivos.

Lo mejor, como siempre al comprar aparatos de tecnología de cierto precio, es plantearte bien qué necesitas para poder descubrir cuál es el modelo que más te conviene. Vamos a desglosar las funciones y aspectos más importantes en la compra de un reloj deportivo:

Qué uso piensas darle

Es la primera y más básica, y sin embargo la más fácil de pasar por alto. A muchos se les van los ojos detrás de las novedades y especificaciones de los modelos más modernos y de mayor gama, y luego resulta que solo querían un reloj con pulsómetro para salir a correr media hora los domingos.

Y ojo, incluso así puedes sacarle partido a uno de estos dispositivos, pero te van a sobrar más del 90% de especificaciones de cualquier modelo de gama alta, y a menos que quieras gastar para nada, te lo puedes ahorrar.

Así pues, ten claro qué uso necesitas darle, sé sincero con tu propio nivel de actividad e intensidad, y plantéate cuáles son tus necesidades reales en lo que respecta a cosas como la autonomía o el sistema de navegación.

Un sólo deporte o varios de ellos

Esta también es una pregunta muy sencilla: ¿practicas un sólo deporte o entrenas en sesiones que incluyen varias disciplinas distintas? Si tu caso es el primero, la gran mayoría de modelos van a cubrir esta necesidad en concreto sin ningún problema, y te van a permitir grabar y analizar tus datos sin interrupciones durante tanto tiempo como dure tu actividad física.

Si eres aficionado a las disciplinas multideportivas como el triatlón, lo cierto es que, si quieres poder monitorear toda tu sesión sin tener que cambiar de perfil vas a tener que recurrir a modelos de gama más alta, preparados para este tipo de entrenamientos. Además, no todos los relojes tienen la capacidad de mantener la señal de navegación en agua, o de monitorear tu frecuencia cardíaca en ella.

Por último, si lo tuyo es el ciclismo y no te interesa tanto monitorear tus sesiones de otro tipo de actividad física, es posible que te valga la pena hacerte con un ciclocomputador como el Polar v650 en lugar de con un reloj deportivo. Estos aparatos son de mayor tamaño, pero se acoplan sin problemas a la estructura de la bicicleta. Incorporan la mayoría de funciones de las que un reloj deportivo dispone, pero ofreciendo una mejor visibilidad de pantalla, una mayor especialización, mayor compatibilidad con accesorios específicos y, también muy importante, un precio más económico cuando se habla de funciones parecidas.

Especificaciones concretas

Llegados a este punto, es importante plantearse si hay alguna característica en concreto que necesites o que valores especialmente.

Si piensas salir a la montaña o a entrenar en sesiones muy prolongadas, es mejor que priorices los modelos con una mayor autonomía para que la batería no te deje tirado en el momento menos adecuado. Cuando se trata de dispositivos de navegación, el GPS, el GLONASS o el altímetro pueden ser herramientas básicas para que la jornada transcurra sin sorpresas desagradables ni incidentes.

Si, en cambio, sólo quieres el reloj para monitorear tus sesiones de running de 2 o 3 horas de duración, incluso la batería con menos autonomía va a ofrecerte más capacidad de la que necesitas. Eso sí, si usas el reloj en tu día a día, hay que tener en cuenta que, independientemente de su gama, estos aparatos no son relojes tradicionales, y tendrás que acostumbrarte a dejarlo cargando, probablemente, al menos una noche por semana.

Finalmente está la cuestión del estilo y diseño, que al fin y al cabo también es importante siempre que se compra algo. Los modelos más antiguos o sencillos tienen un diseño práctico pensado principalmente para la práctica de ejercicio, pero otros modelos más modernos cuidan este aspecto más, ya que cada vez se tiende más a la fusión del smartwatch con el reloj deportivo tradicional.

Conclusión

Llega la hora de la verdad, y hay que atraverse a elegir un ganador entre los cinco modelos que hemos visto y comentado. El problema es que son productos muy diferentes. Tan diferentes, de hecho, que uno de ellos ni siquiera es un reloj deportivo propiamente dicho, por lo que sería injusto valorarlos a todos por el mismo rasero.

Así, si se trata de cuál es el mejor dispositivo para un público general, me atrevo a decir que, a menos que se cuente con un presupuesto muy limitado, me inclino por el Polar Vantage M.

Los motivos son varios. En primer lugar, no se trata de un producto de precio excesivamente elevado si tenemos en cuenta lo moderno que es y la cantidad de funciones y ventajas que incorpora. Además, el hecho de que se trata de un modelo multideporte asegura que va a ser útil para la gran mayoría de usuarios, y tanto su navegación con GPS y GLONASS como su pulsómetro óptico se agradecen siempre. Finalmente, esa espectacular autonomía que Polar ha dado a su última línea de relojes no puede pasarse por alto, y ahorrará más de un disgusto a los despistados como un servidor.

Hay, aún así, un caso que no me quiero olvidar de mencionar: los ciclistas. Si te dedicas sobre todo a la bicicleta y no te importa no disponer de las funciones de un reloj deportivo cuando no tengas los pies sobre pedales, en ese caso mi consejo es que te hagas con un Polar v650. Será más cómodo de utilizar y consultar que un reloj de muñeca, y no vas a echar en falta ninguna de las funcionalidades de la gama media, además de ahorrarte un dinero con el cambio.

José Gómez

Añadir comentario